martes, 2 de junio de 2015



1594
3 de junio
· Aguas de la Foia. Cf. V. Boix. No satisfecho, sin duda, el municipio de Alicante con el proceder que en este último particular observaba el portanveces, en 25 de enero de 1595 elevó una solicitud al rey, rogándole que el repartimiento del agua se encomendase a personas de conciencia y no apasionales.
Semejante petición no deja de envolver una censura contra don Álvaro Vique, encargado de aquellas operaciones. Este señor que, debió ser objeto de duras acusaciones por parte de algunas personas que por sus particulares fines no aprobaban la fabricación del pantano, justificó tan cumplidamente su proceder ante el monarca que le pidió informe sobre la solicitud del concejo de Alicante, que mereció que S.M. le confirmase su fianza y aprecio en la siguiente carta:
«Gobernador: He recibido vuestra carta de 22 de marzo y 29 de abril, y del cuydado vigilancia y limpieza con que havéis governado la obra del pantano de Alicante tengo entera satisfacción, y pues queda entendido que si algunos han querido calumniaros ha sido con el fin de impedir el progreso de la obra y no con otro zelo, con esta certeza debéis de olvidar lo que ha pasado atendiendo solamente a que la obra se prosiga y acabe con quanta mayor brevedad será posible, y Antonelli se le manda con la que va ésta, que en todo lo tocante a la dicha obras obedezca y cumpla vuestras órdenes y no exceda dellas por ninguna consideración, y tanto más estáis obligado de tener con él toda buena correspondencia y honrarle como espero que lo haréis.
He holgado entender que se haya acabado el partidor y que en el reparo del azud y acequia y en abrir la peña y medir las tierras se pase adelante con la priesa que decir los mando que así esto como lo que ha respecto al repartimiento del agua por la forma que se os ha ordenado se acabe con quanta mayor brevedad se pudiere, que en todo ello y de entender lo que se fuera haziendo quedaré muy servido.- Datis en Madrid a III de junio de MDLXXXXIIII.
Yo el Rey».

Graves desacuerdo debieron de existir también entre el portanveces y Cristóbal Antonelli, encargado de dirigir las obras del estanque, cuando el primero se vio precisado a encerrar a éste en las cárceles de Tibi. La oscuridad que se advierte en los acontecimientos que nos ocupan, imposibilita de exponer las causas de que Antonelli se hiciese merecedor de la vejación que sufrió en el arresto a que hemos citado:
«Gobernador: Con vuestra carta de 13 de mayo he entendido la demostración que habéis hecho con Antonelli de mandarle arrestar en Tibi, y pues no essos y con la que se le escribe con la que va con ésta quedará reprimido, podreys volverle a la fábrica procurando con vuestra prudencia que se passe adelante con buena conformidad de los oficiales haciendo de vuestra parte para que la tenga y se acabe con brevedad la prevención que espero de vos, y así os lo encargo y mando.–
Datis en San Lorenzo a XXII de junio de MDLXXXXIIII. Yo el Rey.»

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